LA RAPSODIA DE SIBILA
Sibila teje en cada uno de sus números la rapsodia inabarcable de las artes visuales, la música y la literatura en una misma danza triúnica y coral. Celebra el ceremonial poético de las artes que otras revistas antes y otras después repetirán de forma diferente. Así fueron las revistas de José Lezama Lima en La Habana: Verbum, Espuela de plata, Nadie parecía, hasta llegar a la travesía órfica de los años de Orígenes, mito insular de las revistas rapsodas. Juan Ramón Jiménez también acarició en España esta utopía rapsódica en los tres números de su revista Índice de 1921, y como él otros artistas y poetas de latitudes y épocas distantes. Sibila surgió en la memoria de esta tradición y en la profecía de su perpetuidad. La rapsodia de Sibila se compone de lenguajes artísticos musicales, visuales y literarios raptados mediante una cosedura poética común, que es el odé o canto musical de la Sibila milenaria.
La revista Sibila edita obras de arte música y literatura contemporánea en distintos formatos y soportes. Caracterizada por el papel de carta amalfitana en el que se imprimen los textos, Sibila incorpora en todos sus números ediciones seriadas de arte, CDs y partituras musicales, colaboraciones literarias de poesía y prosa, ensayos de estética y teoría artística, literatura teatral, separatas de poesía,
y próximamente incluirá otros contenidos artísticos como videocreación, instalaciones
y cortos cinematográficos en soportes CD Rom y DVD.

BREVE HISTORIA DE SIBILA
La aparición de la revista Sibila en enero de 1995 supuso un verdadero acontecimiento cultural, ya que que ninguna otra publicación periódica en España, y muy pocas en el ámbito internacional, planteaban una combinación semejante entre las colaboraciones de carácter artístico, musical, literario y filosófico, en tres ediciones simultáneas: edición original, con grabados firmados por los artistas; edición libro, con grabaciones musicales y reproducciones de los grabados;
y la edición prensa distribuida en quioscos. Durante tres años, Sibila editó seis números en los que aparecieron grabados originales de artistas españoles e internacionales, discos de música contemporánea y numerosas colaboraciones literarias, procedentes principalmente de la poesía y de la narrativa actual en lengua española y en otras lenguas europeas. Una de las características de la revista consistía en la combinación que se producía en sus páginas, discos y grabados, entre las distintas artes. La revista permitía, por otro lado, dar a conocer a algunos jóvenes
y ya sólidos valores de la música contemporánea, la literatura y las artes de nuestro país y de nuestro entorno europeo e hispanoamericano. Entre 1995 y 1998 Sibila edito los seis números que constituyen su primera etapa como publicación periódica. Durante el año 2000 un grupo de colaboradores y lectores de Sibila, impulsado por el escultor Juan Muñoz, el jurista Antonio Garrigues Walker y el editor de Sibila Juan Carlos Marset, planificaron la reaparición de la revista, y en 2001 llegaron a un acuerdo con la Fundación BBVA para que patrocinara la publicación de Sibila, que volvió a editarse, a partir del número 7, en octubre de 2001. El diseño de Sibila ha sido realizado por Joaquín Gallego, y fue incluido en la exposición Cien años de diseño en España del Museo Nacional Centro de Arte Museo Reina Sofía.